2.
Las desventajas que tiene migrar es: alejarte de tu familia, llegar al país que pensaste mudarte y no conseguir trabajo, y no tener suficiente dinero para la comida.
Las ventajas: es estar tranquilo de tu inconveniente, tener un lugar en el que vivir y dormir.
¿alguna vez pensaron en migrar?
Yo nunca pensé en emigrar por ahora, por hay en algún futuro tenga alguna dificultad que me obligue a hacerlo.
¿que lugar del país o del mundo elegirían?
A mi me gustaría irme a España no se me dificulta hablar en ese país.
Wikipedia
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lunes, 20 de junio de 2016
domingo, 24 de abril de 2016
Introducción:
La Comisión Nacional del Límite Exterior de la Plataforma Continental fue creada en 1997 mediante la Ley N° 24.815, como el órgano estatal encargado de elaborar la presentación final del límite exterior de la plataforma continental argentina, de conformidad con la CONVEMAR y la Ley N° 23.968 de Espacios Marítimos.
Gracias a la continuidad y los esfuerzos de los grupos de trabajo que han insumido un total de aproximadamente 700.000 horas-hombre hasta el presente, se ha podido cumplir con este cometido, asumido como una verdadera política de estado.
Consignas:
1) Ingresen en la pagina web oficial de la Comisión Nacional del limite exterior de la plataforma continetal: e-sm.com.ar/plataforma.
a) ¿Cuáles son los avances que se mencionan en el inicio del sitio?
b) Busquen la "Presentación" en el menú superior y descarguen el "Resumen ejecutivo". Observen los mapas que se presentan al final. ¿Por que son todos diferentes?
2) Expliquen con sus palabras la conclusión que ofrece el segundo texto. ¿Cuáles son las principales herramientas que ofrecen técnicos y científicos? ¿Quiénes son "los decisores"?
La soberanía sobre el espacio marítimo
ü 1a) El 21 de
Abril de 2009 la República Argentina presentó el límite exterior de la
plataforma continental argentina ante la comisión de las Naciones Unidas.
ü En Agosto
del 2012, durante el 30 período de sesiones de la CLPC, se formó la
subcomisión para la República Argentina, comenzando así el proceso de análisis
del límite exterior de la plataforma continental presentado en el año 2009.
ü La Argentina
ha realizado un profundo y acabado trabajo científico y técnico que le
permitió fijar el límite exterior de su plataforma continental. Este
trabajo brinda certeza sobre la extensión geográfica de nuestros derechos de
soberanía sobre los recursos del lecho y subsuelo en más de 1.782.000 km2 de
plataforma continental argentina más allá de las 200 millas marinas, que se
suman a los aproximadamente 4.799.000 km2 comprendidos entre las líneas de base
y las 200 millas marinas, como puede observarse en el mapa.
ü El límite
exterior de la plataforma continental de todo el territorio argentino:
continental, islas del Atlántico Sur y Sector Antártico Argentino está formado
por 6.336 puntos de coordenadas geográficas en WGS84.
ü El límite
presentado cumple con las disposiciones de la CONVEMAR y de las Directrices
Científicas y Técnicas de la Comisión de Límites de la Plataforma Continental,
y en su elaboración se procuró la utilización de todos los recursos disponibles
para que el trazado de ese límite sea el más beneficioso para el país de
acuerdo con los criterios y restricciones previstos.
ü Este es un
ejemplo de una política de Estado en donde se ha trabajado con identidad de
objetivos, profesionalismo y seriedad durante casi 20 años con el objetivo de
reafirmar nuestra presencia, preservar nuestros recursos y reafirmar nuestros
derechos soberanos en una zona política, económica y estratégicamente tan
importante como el Atlántico Sur.
ü La
Subcomisión de la CLPC encargada de considerar la presentación argentina se
conformó en agosto de 2012. Durante la etapa de la presentación argentina se
mantuvieron nueve rondas de sesiones de trabajo: agosto de 2012,
febrero/marzo de 2013, julio/agosto de 2013, octubre/ noviembre de 2013,
enero/febrero de 2014, agosto de 2014, noviembre de 2014, febrero de 2015 y
agosto de 2015. Durante la sesión de agosto de 2015, la Subcomisión finalizó el
análisis de la Presentación argentina, dando comienzo a la etapa de
consideración por parte del Plenario de la CLPC. El 27 de agosto la Argentina
realizó, de conformidad con el Reglamento de la CLPC, su presentación oral
frente al Plenario.
ü Finalmente,
el 11 de marzo de 2016 la CLPC adoptó por consenso (es decir sin votos en
contra) las Recomendaciones sobre la presentación argentina.
2) Según los mapas que se muestran
no son todos diferentes, hay algunos mapas que muestran el mapa bi-continental
y otros muestran el pedazo de la antartida.
martes, 19 de abril de 2016
Crónica periodística.
Serenata tragicómica.
Vecino le
rompe su balcón al intentar agasajarla cantando con mariachis
Un episodio tragicómico ocurrió en
Puerto Madero cuando un vecino enamorado decidió contratar a tres mariachis
para conquistar el corazón de la mujer de sus sueños, causando el asombro de un
barrio entero.
Una señora llamada Leticia Gómez
de unos 58 años de edad denunció a su vecino Horacio Barrosco tras haberle
derrumbado su balcón en el piso 158.
Ocurrió una tarde de verano en Puerto
Madero cuando un vecino soltero del piso de arriba, muy enamorado de ella, decidió
dedicarle una serenata a su vecina para lo cual contrató a un grupo de
mariachis. Más tarde, llegó a la casa de la señora, que no tenía idea de lo que
pasaba. El balcón de la señora estaba en mantenimiento y no se podía pasar,
pero los hombres, sin escuchar a la señora, cruzaron hacia el balcón donde
decidieron empezar la serenata.
Por el momento todo andaba perfecto,
la señora estaba más preocupada por que no se desmoronara el balcón que por escuchar
cantar a los horrorosos mariachis con su vecino.
Cuando iban
por la mitad de la letra, se escuchó un sonido raro en el balcón. La señora les
dijo a los gritos que salieran cuanto antes, y ellos no hicieron caso alguno.
Restos del balcón
Los cuatro hombres sorprendieron a
los curiosos vecinos amontonados en el lugar y mucho más cuando cayeron junto
con la señora. Los tres mariachis aterrizaron
encima de un árbol, el cantante cayó junto con unos colchones y la
señora, adentro de un depósito de
basura. Los cuatro hombres, sin ningún tipo de daño, siguieron cantando
descontrolados, descubrieron a la mujer
tapada de basura y con un sombrero de mariachi en la cabeza. Debido a la caída,
quedó sorda, cosa que ella agradeció para no escuchar más a su vecino.
Al otro día, ella lo denunció junto
con los tres mariachis quienes permanecerán en la cárcel hasta que intervenga
el juez. Mientras tanto, la señora está en tratamiento psiquiátrico y con un
audífono permanente.
Foto de uno de los mariachis siendo interrogado por un oficial de policía.
lunes, 7 de septiembre de 2015
LA LLAMADA
Era
una noche lluviosa y ventosa de invierno. Una familia trabajadora dormía tranquilamente en su humilde casa de pocas
habitaciones y húmedas paredes.
Solo
José, el menor de los cinco hermanos, escuchó
esa noche el insistente sonido del teléfono.
Era
exactamente medianoche. Al atender la llamada, una voz grave y temerosa lo
llenó de escalofríos.
Desde
entonces, y entre pesadillas que lo perturbaban, siempre a las doce de la
noche, se repetía esa inquietante llamada, que sólo él escuchaba.
José
recuerda en su niñez un episodio dramático que le había ocurrido pescando en el
muelle de su pueblo. Pedro, su amigo del alma y compañero de largas noches de
pesca, en una maniobra desafortunada cayó al agua, una ola lo arrastró y nunca
más se supo de él.
Esa
voz en el teléfono lo perseguía todas la noches; José no encontraba alivio en
su casa hasta que decidió irse a vivir con unos tíos en el campo.
Pasaron varias noches y, sorprendentemente, la voz de esas llamadas estremecedoras,
desapareció.
Los
tíos, a los pocos días, alegres con la llegada de José, decidieron realizar una
gran fiesta en el pueblo.
La
fiesta, que comenzó a la salida del sol, estaba llena de chicos jóvenes que disfrutaban de cada momento del día, entre pizzas, empanadas y baile. Sólo faltaba la
llegada del último habitante del pueblo.
Llegando
la medianoche el teléfono sorprendió nuevamente a José. La voz parecía calma,
alegre y feliz. Era la llamada del último invitado, el más esperado…su amigo
Pedro.
lunes, 25 de mayo de 2015
Crónica
Producción de texto 4/5/15
Crimen y misterio.
UN HOMBRE FUE ASESINADO EN SU CASA. LOS VECINOS PIDEN JUSTICIA.
Ayer, un hombre de 45 años fue asesinado por su vecino, un hombre de alrededor de 38 años con un arma blanca (cuchillo). El hombre fue derribado en el suelo tras recibir 15 puñaladas en diferentes partes de su cuerpo. Josué Carlos Razo fue enviado de urgencia al hospital pero lamentablemente no se pudo salvar por las profundas y graves heridas que había recibido. El asesinato se produjo en la calle Constitución al 2900 en el barrio de Boedo.
Se han podido entrevistar a algunos vecinos en varias ocasiones, pero ninguno sabía por qué Gerardo Gómez había cometido el asesinato. Algunos sospechan que lo ha hecho por el molesto ladrido de sus perros.
Zona en la que se produjo el asesinato
Como todavía se desconoce el motivo del asesinato, la razón estará en manos de la justicia. No obstante, parece increíble que un crimen tan horrendo se haya cometido por un motivo tan irrelevante.
Franco Gatto Paz.
domingo, 30 de noviembre de 2014
Al principio pensé que trabajar en grupos me iba a costar mucho porque soy un chico de pocas palabras, pero de a poco fui participando y sentí que pude dar algunas ideas y eran tenidas en cuenta por los demás.
Eso me motivó a participar cada vez más y a perder el temor de expresarme.
Me encontré con un grupo muy participativo y bastante solidario que me daba lugar para debatir las distintas opiniones.
Siento que, en mi grupo, todos valoramos las ideas de los otros y pudimos hacer un buen cuento.
Eso me motivó a participar cada vez más y a perder el temor de expresarme.
Me encontré con un grupo muy participativo y bastante solidario que me daba lugar para debatir las distintas opiniones.
Siento que, en mi grupo, todos valoramos las ideas de los otros y pudimos hacer un buen cuento.
viernes, 21 de noviembre de 2014
El barrilete de papel.
Juanito miró su chocolatada, se imaginó un río con barcos de cacao y marineros de azúcar.
—¡Vamos, hijo! —lo apuró su mamá —¡Vas a llegar tarde!
Juanito levantó la mirada, una mirada que reflejaba ternura, esperanza, pero también ganas de quedarse en casa. Le dio un beso a su mamá, tomó su mochila y comenzó el viaje.
Era una mañana calurosa, el reflejo del sol lo abrazaba por la espalda y se sentía realmente encantador. La escuela no estaba muy lejos ni muy cerca. A Juanito le gustaba caminar hacia allá. Llevaba una libreta donde anotaba todo, todo lo que se le ocurría y le parecía interesante.
Como siempre, después de la escuela, Juanito caminaba hasta un solitario basural que se encontraba cerca de su casa. Allí se pasaba un buen rato pensando y con metales, restos de plástico y alguna que otra cosa que encontraba por ahí, comenzaba a construir pequeñas esculturas y juguetes. Le encantaba este momento del día cuando hacía lo que realmente le gustaba hacer.
Un día como todos los otros, luego de una jornada de escuela, Juanito iba camino al basural, y justo cuando ya se preparaba para dirigirse a su casa, un hombre comenzó a acercarse como en sombras ya que la luz del sol del atardecer le pegaba en la espalda.
—¡Hola! Soy Germán —se presentó el peculiar hombre cuando ya Juanito pudo reconocer su rostro. Vio que era alto, muy flacucho, que tenía una sonrisa bastante compradora y una mirada que escondía algo.
—Hola —dijo Juanito ignorándolo.
“Mamá dice que no hable con extraños”, pensó al verlo. Germán se sentó al lado de Juanito, apoyándose en una montañita de almohadones que había por ahí.
—¿Los hiciste vos? —preguntó.
—Sí—volvió a responder el niño, con vergüenza y distancia.
—¿Te pasa algo?—dijo Germán.
—No—contestó.
Juanito no quería saber nada de nada. No tenía ganas de hablar, y menos con alguien que no conocía. Generalmente a la salida de la escuela no estaba de muy buen humor, además quería llegar a casa para merendar las galletitas y la chocolatada que su abuela siempre le tenía preparadas. ¡Tantos minutos de interesantísimas historias de la abuela se estaba perdiendo! Se quería ir ya. Cuando Juanito se levantó para irse a su casa, Germán, lo tomó del brazo:
—¿Qué te parece si me enseñás a hacer esas esculturas?
El chico lo pensó un buen rato y al final se decidió:
—Está bien, pero solo me puedo quedar un rato más —le contestó Juanito sin muchas ganas.
—Gracias —respondió alegremente Germán, mientras se sentaba más cerca de Juanito para verlo trabajar.
Pasaron casi toda la tarde diseñando juguetes. Cuando Juanito se fue de aquel basural, Germán pensó: “Ahora que ya tengo los juguetes y los sé hacer los presentaré en el museo de Arte y Reciclaje.”
Germán presentó sus esculturas al día siguiente e inmediatamente fueron admiradas y aceptadas para presentar en una muestra que empezó a organizarse para la semana siguiente.
La muestra fue un verdadero éxito. La gente se maravillaba con los juguetes que Germán le había robado a Juanito.
Al día siguiente, el niño se despertó, pero esta vez con un presentimiento de que algo iba a pasar, ni bueno ni malo, algo. Su mamá le sirvió el desayuno, pero la chocolatada se había acabado, en ese mate cocido algo malo se reflejaba. Prendió la tele, y fue cuando lo vio: “Artistas en la oscuridad”, decía el título de la noticia. “Impresionantes esculturas fueron presentadas en el museo de arte y reciclaje del pueblo, llegarían a pagar 100.000 pesos por cada una de ellas.”
Juanito apagó la tele, un silencio lo ahogaba, la furia le recorría toda el cuerpo, y el cerebro se le paralizó.
—¿Que te pasa, hijo?
—Nada, ma, nada.
Luego del colegio, Juanito caminó hacia la casa de la abuela muy pensativo. Al llegar, una taza de chocolate y unas galletas perfectas como un círculo lo estaban esperando. Esa tarde fue rara para la abuela, Juanito no dijo ni una palabra, tomó su merienda y se volvió a su casa.
Cuando llegó, Juan se encerró en su habitación. Tirado en la cama, mirando como las estrellas se asomaban por la ventana, se puso a pensar en lo que pasaba. Hasta que se decidió. Tomó su mochila y guardó su tesoro más valioso: su primera escultura. Ya era de noche, así que los papás seguramente estarían dormidos. Por las dudas, revisó. Nadie.
Juanito salió por la ventana, se sentía un super espía, como esos que veía en las películas con su papá cuando no tenía que ir a trabajar. Lamentaba mucho no poder contarle a nadie, pero esto lo tenía que resolver él solo.
El amanecer lo perseguía, Juanito por fin llegó al museo. Muy cansado esperó en la fila a que abriera la muestra, ya le había dado hambre así que era hora de saborear una deliciosa galletita. ¡Cómo le hacían acordar a la abuela! Esta iba a ser una gran historia que contaría a sus nietos.
La hora de apertura comenzó y Juanito no podía más de los nervios, no sabía lo que iba a decir ni cómo lo iba a enfrentar. Entró a la sala principal. Sus manos estaban tan transpiradas..., tenía como un mar de palabras que querían salir. Se paró firme, no podía creer lo que estaba haciendo, fue cuando Germán apareció.
—¡Ey amigo!— gritó Germán —¡Viniste!
Juanito no podía más de la rabia, le estaba diciendo “amigo”. ¿Amigo a él? ¿Qué clase de amigo hace eso? Fue entonces cuando respondió:
—Vos me robaste las esculturas. ¿Qué clase de “amigo” hace eso?
Germán lo miro desde arriba, con una sonrisa desafiante le dijo:
—Vos no sos nadie, no tenés el valor. ¿Creés que a alguien le importa que sean tuyas las esculturas? Un niño como vos no podría llegar a ningún lado.
—Juanito lo miró y con una lágrima deslizándose por el cachete su mejilla lo señaló con el dedo:
—Prefiero ser todo eso antes que una mala persona como vos. Ya vas a ver.
Esa misma tarde, Juan volvió al museo, pero esta vez intentó que Germán no lo viera. Se metió a la oficina del gerente del museo.
—Disculpe, señor, tengo que hablar con usted— dijo Juanito.
El gerente lo miró con cara de desagrado
—Rápido, ¿qué querés?— respondió.
—Las esculturas de Germán no son de él, son mías, yo las hice, él me las robó— dijo Juanito desesperado.
—Nene, retirate de acá, no me hagas perder el tiempo.
Juanito salió de la oficina muy decepcionado, se sentó en el cordón de la vereda y tiró su mochila a su lado. Un ruido se sintió.
—¡La escultura!—gritó de alegría.
Agarró la mochila y corrió a la entrada del museo de arte y reciclaje.
—Señor, señor— entró gritando —tengo que hablar con usted
El gerente lo miró:
—¿Otra vez vos, nene?—. El gerente le dio la espalda y siguió hablando con sus compañeros. “Si no me quiere prestar atención, todos lo harán” pensó Juan.
—¡Germán es un trucho! Las esculturas las hice yo, miren.
Sacó de la mochila su tesoro más valioso y todos se sorprendieron al verlo.
—¿Y cómo lo vas a probar? Seguramente la robaste de acá —dijo el gerente. Juanito le sonrió y en ese momento Germán entró por la puerta:
—¿Qué pasa acá? —preguntó
—Yo seré un chico pobre,, pero no soy un pobre chico, y no seré vencido por ninguna circunstancia, y menos por un roba esculturas!— dijo señalándolo a Germán.
El pequeño se dirigió hacia el gerente y le mostró que debajo de esa escultura que él había traído, estaba la marca de su nombre, esa misma marca estaba en cada una de las demás obras obras de arte. Todo el museo sorprendido abucheó a Germán y éste señaló al niño al grito de “mentiroso, trucho, farsante”. Pero nadie le prestó atención. Los guardias agarraron a Germán de los brazos y lo sacaron afuera.
—Todo tu dinero será retirado—dijo el gerente —pero lo peor de todo es que nadie olvidará algo como esto.
Germán lo miró, después miró a Juanito que estaba a su lado muy sonriente:
—Me las vas a pagar— repitió una y otra vez a Juanito.
Cuando volvieron a entrar al museo, miles de personas estaban aplaudiendo al niño. Se sentía de maravilla, . Al finalizar la muestra, el gerente y Juanito hablaron en la oficina, el mayor propuso invitar a los padres a la reunión, pero Juanito respondió que prefería no involucrarlos, ellos no sabían nada. El gerente le explicó cómo funcionaba esta empresa y le explicó que todo el dinero que Germán había recaudado le pertenecía. Juanito no lo aceptó, pero el gerente no podía conformarse: el dinero era de él. Fue cuando se le ocurrió: “Una escuela de arte, eso es lo que quiero”. El gerente muy sorprendido, aceptó y llamó a sus mejores empresarios. La obra comenzaría de inmediato.
Meses después, el edificio estaba terminado y Juanito estaba muy ansioso. No sólo porque le había dado trabajo a su familia y amigos, sino porque también había creado un lugar donde los chicos podrían desarrollar su creatividad y olvidarse de sus problemas.
“El barrilete de papel”, se llegaba a leer desde afuera. Además de las miles de actividades planeadas y controladas por magníficos artistas dentro del instituto estaba la hora preferida de Juanito. Llegadas las cinco de la tarde, los chicos de las distintas aulas se reunían todos juntos en un comedor enorme y grande. Allí merendaban chocolatada con galletitas y unas cincuenta abuelas estaban listas para contar interesantísimas historias que nadie nunca quería perderse. Juanito pensaba que era el momento mas hermoso del día. En cada suave palabra que salía formando un llamativo sonido, un chico comenzaba a volar en las mágicas tierras de la imaginación. Y eso era lo mas hermoso del mundo.
Fin
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